19 de julio de 2010

La fotografía digital y su tratamiento


El fenómeno de la fotografía se ha visto agravado y expandido en los últimos años con el auge de lo digital.
Si bien es cierto que, en apariencia, la fotografía analógica sólo se diferencia de la digital en el hecho de que las imágenes que captábamos quedaban grabadas sobre una película fotosensible para ser reveladas posteriormente, la realidad es que existen multitud de matices a desglosar entre una y otra, no sólo en el modo de captar las imágenes (En el caso de las digitales, la fotografía es capturada por un sensor electrónico que imita lo que ven nuestros ojos y las almacena en una memoria), sino también en su tratamiento, en su modo de verlas, en la forma en la que trabajan los fotógrafos profesionales de hoy en comparación con los de antes, en las diferencias visuales, etc.

Luces y sombras

Un primer matiz clave es, sin duda, cómo responde el ojo humano a la iluminación y discriminación de cada fotografía. Debido a que las imágenes digitales se presentan como un conjunto de puntos brillantes, la capacidad del ojo de discriminar entre diferentes niveles de iluminación es una consideración importante para presentar los resultados del procesamiento de la imagen.

La relación entre la intensidad de la luz que entra al ojo y su brillo percibido no es una función lineal. Esto significa que a medida que la intensidad de una fuente luminosa cambia, el observador no percibirá un cambio igual en el brillo. La respuesta de la intensidad real del ojo es más logarítmica, De hecho, se ha mostrado experimentalmente que la intensidad de una fuente luminosa debe ser cercana al doble antes de que el ojo pueda detectar que esta ha cambiado. Por lo tanto, los cambios ligeros en la intensidad en regiones oscuras de una imagen tienden a ser más perceptibles que los cambios iguales en regiones brillantes. Esta relación que hay entre la intensidad de la iluminación y el brillo percibido, es conocida como Ley de Weber.

A efectos prácticos, cuando utilicemos una cámara digital para plasmar una fotografía, hay que tener en cuenta que, en nuestro encuadre, se pueden conjugar las luces y las sombras de un modo simultáneo... ¿Qué quiere decir ésto? Pues que los objetos luminosos reflejarán toda esa luz como si de un espejo se trataran, mientras que los objetos que queden en la sombra, la absorberán. Observamos el ejemplo.








Esta fotografía fue tomada a medio día de una jornada de verano en Madrid, con un tiempo meteorológico soleado y a más de 30 grados.

¿Solución? En primer lugar hay que tener en cuenta las condiciones lumínicas y meteorológicas (Si esta foto del ejemplo hubiera sido tomada un día nublado o en otra época del año, la luz sería muy diferente). Por otra parte hay que evitar este tipo de situaciones en donde se combinan de forma tan abrupta las luces con las sombras (Sin embargo habrá ejemplos como es el caso de las bodas tradicionales, en los que es imposible al entremezclar el blanco de una novia que expande la luz al lado del negro de un novio que la absorberá). En los casos en los que sea inevitable, habrá que jugar con el ISO (La sensibilidad de nuestra cámara a la hora de captar la luz), para que las luces de la fotografía no se quemen.

* Tener en cuenta sobre el ISO que: Si las luces de lo que vamos a fotografiar son muy fuertes, deberemos aplicar un ISO inferior a nuestra cámara (Si le ponemos un ISO alto, los blancos de la fotografía se quemarán), mientras que en fotos nocturnas, con muy poca luz, el ISO tendrá que ser mucho mayor (Aunque el problema de ésto es que, con la fotografía digital, ésta puede quedar muy sucia -Llena de pixeles-).
Otra posible solución es el tratamiento posterior de la fotografía en nuestro laboratorio, que hoy entenderemos con programas informáticos tales como Photoshop. Siguiendo con el ejemplo, en photoshop observaremos que, en la barra superior, encontraremos la opción 'Imagen - Ajustes - Sombras/Iluminación', donde podemos modular las luces y las sombras para suavizar su contraste. Sin embargo, la mejor solución de todas, será la que tiene todos estos aspectos en cuenta.

La perspectiva
Dependiendo del ángulo que queramos para nuestra fotografía, vamos a tener que tener muy en cuenta dos elementos básicos:








1) Distancia focal: La distancia focal es distancia medida en milímetros desde el centro óptico de la lente hasta el plano focal y define el poder de desviación del objetivo. Como vimos en los distintos tipo de objetivos según la distancia focal existen los distintos tipos de objetivos. Las medidas van desde 35 milímetros o menos para los gran angular, de 35 a 80 milímetros para los objetivos normales y desde 80 para los teleobjetivos.

2) Profundidad de campo: La profundidad de campo se define como aquella distancia en la que los objetos permanecen nítidos o enfocado. Notemos que es un termino subjetivo ya que debemos de decidir hasta que punto se esta enfocado.

Viene afectada por múltiples factores veamos los mas importante:

a) La distancia focal influye directamente sobre la profundidad de campo. A medida que disminuye esta aumenta la distancia focal, por tanto si tenemos objetivos de gran angular nos será mas fácil enfocar y mantener un segmento mas grande enfocado. Por el contrario si enfocamos con teleobjetivos el enfoque es más difícil de conseguir.

b) El diafragma influye también. A medida que el diafragma este mas cerrado obtendremos mayor profundidad de campo.



Las texturas
Este punto no se amplifica en el manual del cuál dispongo, pero sí que me parece otro apartado importante a tener en cuenta para la fotografía profesional digital. Que una persona nos sirva de modelo de foto y pose con vaqueros nos dará otro resultado fotográfico que si posa con un pantalón de pana. Ésto se debe al juego de luz que ofrecen las diferentes texturas. Lo vemos en el ejemplo.













Las personas en la fotografía

Si vamos a fotografiar a personas, tenemos que tener en cuenta la distancia focal y el plano o encuadre desde dónde les queremos sacar.

Si queremos a un individuo de cuerpo entero, no se le pueden cortar las pies, porque eso rompe con la composición de la foto, así como si lo queremos sacar en un segundo o primer plano no podemos cogerle sólo la cabeza.










Por ejemplo, para realizar una fotografía social (Ejemplo en Prensa Rosa: 'María nos abre las puertas de su casa y de su corazón' - Y adjuntamos este tipo de fotografía). En este caso no podemos cortar a María únicamente de cuello para arriba porque también quedaría mal en la composición, en cuyo caso o bien se la coge desde los hombros, o bien desde un poco más abajo del pecho.

Ahora os muestro un ejemplo de una fotografía digital que saqué teniendo en cuenta todos los factores antes mencionados. Observamos cómo se conjugan las luces y las sombras con la textura de la madera en un encuadre, plano, profundidad de campo y distancia focal que hacen de la foto obtenida, un resultado curioso de una realidad aparentemente simple.


Para finalizar, adjunto un manual en español muy útil para los que estén interesados en profundizar:
Manual fotoperiodismo.

Y ahora... ¡A seguir haciendo fotos!

Un universitario cualquiera.

5 comentarios

Neogeminis dijo...

muy útiles consejos!
trataré de ponerlos en práctica.

saludos!

José R. González dijo...

buen manual el que estás publicando :)

Manuel Sánchez Acero dijo...

Muchas gracias por vuestras palabras y seguimiento. Me alegro que os sean útiles :)

Saludos universitarios!!

Ana Leal Anguita dijo...

Muchas gracias por tu entrada y por el manual que generosamente nos ofreces. A disfrutar del verano.

Manuel Sánchez Acero dijo...

No hay de qué, Ana. Todo lo que puede resultarle útil a alguien y que esté en mi mano siempre tengo por costumbre meterlo en el blog ;)

Que tengáis todos un buen veranito!!


 
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